Pentimento

cenefa

 

Y, de repente, la mano que guía

el pincel hacia el lienzo se detiene,

suspendida entre el hacer y el no hacer,

acaso distraída por la brisa

o el canto del mirlo

o esa voz que dice

“todavía no”

y le impide acabar

el trazo de purísimo escarlata,

y esa voz le dice

“lo apropiado es

el blanco cegador de Zurbarán,

el que vive de lo oscuro”.

Y la mano, llevada por la brisa,

lleva el pincel del lienzo a la paleta

mientras el mirlo canta y mira

el reflejo escarlata de lo blanco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s