Patio interior

Rodeada de ventanas, objetos propios
y arriba el aire
atravesado por el vuelo del vencejo,
el rumor de la fuente imaginado
la maceta del filodendro
y algo que es espacio
y es tiempo,
y todo vuelve a estar con su certeza
en sombras,
en el patio interior,
leve como el aire leve,
denso como el aire denso.

“Nada hay definitivo, porque nada define
la voz lábil de la autoridad”,
dice una voz
y otra voz dice
“todo vuelve a ser lo que ya ha sido”.
Vuelve el aire a ir de este a oeste,
a temblar las hojas del filodendro
como abanicos,
la intención y su amargura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s